Los selladores oclusales son un material que se utiliza en la consulta odontológica y que se coloca en las fosas y fisuras susceptibles al desarrollo de caries por pura prevención. Es por tanto un tratamiento odontológico preventivo. Este material actuará de barrera por su unión al diente, evitando el acceso de bacterias productoras de caries, además de facilitar la limpieza de los dientes donde se colocan.

La colocación de selladores ha mostrado una reducción de la incidencia de caries del 86% tras un año y del 56% a los 4 años.

Los selladores son efectivos mientras permanecen colocados correctamente, por lo que es aconsejable revisarlos entre los 6 meses y al año de su colocación.

¿En qué dientes se colocan los selladores?

Los dientes con mayor riesgo son los molares (entre 6 y 12 años, aproximadamente) y después los premolares, por supuesto en aquellos que tengan fosas o fisuras profundas, que sean susceptibles de poder tener caries. Hay mayor riesgo de caries en niños.

Los selladores se suelen poner en dentición definitiva, pero se pueden poner en dentición temporal o mixta, considerando que hasta los 10 u 11 años, no se cambian, pero depende del criterio del odontopediatra en función de las características de surcos y fisuras, riesgo de caries, etc. No obstante a la mayoría de los niños les beneficia la aplicación de selladores oclusales.

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